La construcción de la actual plaza de toros se inició en 1761 para sustituir a la plaza de madera que se utilizaba desde 1730, cuando el rey Felipe V de España concedió a la Real Maestranza el privilegio de celebrar corridas de toros.
La construcción continuó durante todo el siglo XIX y no se terminó hasta 1881, ciento veinte años después de que se iniciaran las obras.
Entre 1914 y 1915, Aníbal González sustituyó las gradas de piedra por otras de ladrillo. Entre 1927 y 1951 se construyó la sede de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la capilla de la institución, envolviendo el monumento y dándole su especial aspecto.
La plaza de toros tiene un aforo de 13.000 espectadores y se llena con frecuencia, lo que demuestra que en Sevilla sigue habiendo una gran afición a los toros.
La plaza de toros de Sevilla es uno de los recintos taurinos más importantes de España. Allí se han celebrado y se siguen celebrando las corridas de toros más famosas.
La temporada taurina tiene lugar todos los años por las mismas fechas. La primera corrida se celebra el Domingo de Resurrección (último día de la Semana Santa) y la corrida de clausura tiene lugar el 12 de octubre, fiesta de la Virgen del Pilar.